El informe pericial final niega negligencia en el incendio del Ducado

Articulo publicado en Nueva Alcarria
www.nuevaalcarria.com

   El informe pericial final sobre el incendio del Ducado, encargado por el Juzgado de Sigüenza a dos técnicos del Colegio de Ingenieros Forestales, es concluyente: No hubo negligencia en la muerte de 11 miembros del retén de Cogolludo en julio de 2005. En este documento, al que ha tenido acceso este periódico, se especifica que la barbacoa en la que un grupo de excursionistas inició el fuego estaba situada en un emplazamiento “de bajo riesgo”. El texto concluye asegurando que el operativo de extinción sufrió una serie de circunstancias adversas que no se pudieron prever.
   La muerte de los 11 miembros del retén de Cogolludo en julio de 2005, como consecuencia del incendio que asoló 13.000 hectáreas del pinar del Ducado, no fue a consecuencia de una negligencia. Así se refleja en el informe pericial final sobre la tragedia, al que ha tenido acceso Nueva Alcarria, encargado por el Juzgado de Sigüenza a dos técnicos del Colegio de Ingenieros Forestales, Ana Belén Padrino de la Mata y Gonzalo Carpintero Laguna. El documento, de 48 folios de extensión, plasma igualmente que la barbacoa en la que se originó el incidente estaba situada en un emplazamiento de “bajo riesgo” y que el área recreativa de la Cueva de los Casares, en la que se emplazaba, “era adecuada como protección al medio natural”.

Inevitable:
   El documento concluye asegurando que “el operativo de extinción sufrió una combinación de circunstancias que no se pudieron prever ni evitar en función del plazo de tiempo en que ocurrieron, que estas circunstancias fueron ajenas a las normas y planes de prevención de incendios”.
   En la secuencia de hechos que se relata en el informe técnico, y a tenor de las declaraciones del superviviente, Jesús Abad, queda en evidencia que “el jefe del operativo de extinción siniestrado realizó una inspección previa de la ladera al sur de la divisoria donde se dispusieron a realizar el combate de la línea de fuego”. El informe precisa que “tuvo que haber visto muy claro que sobre la ladera orientada al suroeste de la divisoria no había fuego para llegar hasta el punto de combate”. Además especifica que “la ruta de escape escogida no era una mala opción, incluso era lógica, bajo condiciones normales y previsibles, a tenor de la intensidad y desarrollo de la línea de fuego que se disponen a combatir”. Y no era la única, ya que “la pista recorrida para entrar se adentraba hacia el interior del incendio, cruzando el frente y dentro de la zona ya quemada, quedando con ello en posición de ventaja con respecto al frente de combate, al encontrarse en una zona quemada”.

Decisiones:
   El documento matiza que, tras volcar uno de los camiones, hubo que “tomar decisiones en segundos, una de ellas, la principal, fue tomar la ruta más peligrosa sin saberlo”.   Otra de las cuestiones que se matiza es el hecho de que “en materia de incendios forestales no hay regla teórica o un método más o menos lógico que establezca el comportamiento de las líneas de fuego por las que se desplaza un incendio”. Hay diversas circunstancias que influyen, entre las que se encuentran el viento, la temperatura, el tipo de combustible, la topografía, o el momento del día. “Un frente de llama en un sitio y en dos momentos diferentes son completamente distintos y tienen dos formas de intervención y combate”.
   Los autores llegan a la conclusión de que los once miembros del retén no murieron abrasados, sino asfixiados y que “la huida de los miembros del operativo de extinción no fue tan desesperada” como señala la acusación. La precipitación de uno de los camiones por la ladera “les activó un innato sentimiento de socorro que les ralentizó ligeramente la huida prevista”.
   Este documento sale a la luz después de que en julio de 2007 otro informe ya desechara la hipótesis de negligencia en las operaciones de combate del fuego. Sin embargo, la Audiencia Provincial ordenó la realización de otro en el que se tuvieran en cuenta las llamadas realizadas al 112.

Discrepancias entre la defensa y la acusación particular:
   El letrado que lleva la defensa de los técnicos forestales y de varios cargos políticos imputados, Esteban Mestre, está satisfecho porque el informe pericial “está en la línea de lo que declarado por muchos testigos cualificados y de lo vivido por los técnicos imputados”. Para Mestre, este documento es también importante porque “es independiente y objetivo”. Miguel Solano, uno de los abogados que representa a ocho de las once víctimas del incendio de Guadalajara, considera que el documento “tiene escaso fundamento porque está poco documentado”. Este texto “es una réplica calcada” del que pidió la anterior jueza del caso en Sigüenza y que fue retirado por resolución de la Audiencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario